Pintura de Ona Peña (hija de Nátali)

La vida con soltura

Para llevar la vida con soltura lo primero que hace falta es ´soltarla´; quiero decir que la vida no se lleva a cuestas; como mucho, de la mano (para que no te pese). Una vez que has conseguido esta proeza, todo se vuelve más claro, más brillante, menos denso. Se te endereza la espalda y la visión se torna panorámica. ¡Ohhhhhh! (Exclamación que no debe faltar en nuestra recién estrenada manera de acompañar la vida).
Yo le llamo “visión panorámica de la vida” a convertirlo todo en un cuadro, una pintura, un bonito lienzo; sin reparar en los brochazos de tiempo, ni en los manchurrones cotidianos. Con una visión panorámica de la vida, además, ni siquiera se aprecian los desconchones que pudieran dejarte los vecinos (sin querer, claro). "Soltar" la vida rejuvenece, porque a la vida lo que le gusta es charlar contigo; desenredarte la memoria; soplarte en los ojos y sorprenderte. Pero, claro, si la llevamos a cuestas, lo único que hace la vida es aburrirse, roncar y aplastarnos la sonrisa.

Desde que va suelta, he descubierto que a la vida le gustan mucho mis recados: acabo de mandarla a por flores.

Mercedes Martín Alfaya.

4 comentarios:

  1. Y seguro que te las trae :) Pues sí, a la vida hay que llevarla de la mano, que es mucho más agradable y descansado.

    Un abrazo, Mercerdes :)

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  2. Ay, Mari Carmen, qué alegría encontrarte de nuevo. ¡Estás super guapaaaaaaa!!!

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  3. Si de los hombros es mucho peso, de la mano se disfruta mas.
    Saludos

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  4. Una excelente manera de enfrentar lo cotidiano.
    Abrazos.

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