Pintura de Ona Peña (hija de Nátali)

¡Enhorabuena! Mar Solana

He terminado de leer el magnífico libro de Mar Solana: “Un Poeta en Tiempos de Guerra”, dedicado a su tío Juan, un joven seminarista que murió con 21 años a manos de la sinrazón que produce una guerra civil que no entiende de proyectos, sueños e ilusiones. Su hallazgo me ha producido dos sentimientos encontrados. Por una parte, la alegría de recibir su obra en mi buzón de correos y sumergirme en aquello que una amiga ha querido compartir conmigo (y con todas esas personas a las que ha llegado éste, su primer libro). La alegría, también, de saber que Mar ha tenido la fuerza y el coraje suficientes como para abrir ese agujero negro de la historia de España, tirar de aquello que truncó la vida de uno de sus seres queridos y sacarlo a la luz; pese a quien pese (como ella dice).

Por otro lado, mientras avanzaba entre líneas, he sentido la tristeza de que todo terminara como lo hizo: con la muerte de un joven y alegre seminarista que quería ser pastor de almas.

Mar nos presenta a un chaval, casi un niño, anunciando a sus padres que quiere ayudar a los demás y hacerse cura. Y vislumbras (como si estuvieras allí) esa chispa certera en la mirada de un joven que ha decidido abandonarlo todo para servir a Dios y a sus hermanos. Y luego…, sin un porqué, sin más delito que el de ofrecer la generosidad y el amor que lleva dentro, sesgan su vida y su horizonte para siempre.

No me quiero extender porque en breve haremos una entrevista a la autora, donde nos explique de primera mano todos los pormenores acerca de cómo surgió este libro, y los inconvenientes y sinsabores con los que tuvo que lidiar hasta que se publicó.

El libro de Mar Solana me ha parecido una joya, tanto su argumento como el respeto y la ternura con la que expone y conduce la historia; además de la fuerza y valentía con las que se enfrenta a los hechos. Sin duda, Juan Cano Solana ha contado con el privilegio de que su sobrina, Mar, sea escritora y, quizás, se haya valido de ello para reivindicar (desde el otro mundo) lo más absurdo e inhumano de la guerra: la muerte de muchos inocentes (como él) que tenían un digno proyecto para con los demás.

¡Enhorabuena! Mar.

Fragmento del libro:

“Todavía hoy, en Lanzahíta, lugar donde murió, hay quien cuenta que todas las madrugadas del 25 de agosto, el aire parece transportar el eco del sonido de aquellos dos disparos que acabaron con su vida”

Requiescat in pacem.

Villalba, 7 de noviembre de 2008

3 comentarios:

  1. Felicitaciones a Mar! por la excelente crítica que nos dejas el libro debe ser una verdadera joya!
    Intentaré leerlo.
    Un abrazo.

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  2. Siempre he dicho que Mar Solana es una gran escritora y en vdd me siento tan agradecida de que sea seguidora.
    Felicidades por este libro que se ve excelente.

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  3. Gracias, querida Merce, por hacer posible que la pala que escarbó en aquel oscuro olvido, ahora pese mucho menos...

    Gracias, Mónica Y VivisPato, por vuestro apoyo y cariñosos comentarios.

    Un beso cálido y muy enorme para las tres... Bueno... para Merce el especial de la casa, con nata y choco ;)

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