Pintura de Ona Peña (hija de Nátali)

Y luego dicen que los negocios se van al traste...


Resulta que hay un barecito cerca de mi trabajo donde meriendo o desayuno (según me venga el turno de trabajo). Suelo tomar café y sandwich mixto, que me gusta eso del queso derretido mezclado con jamón de york. El caso es que yo, como todo el mundo, tengo mis pequeñas manías: por ejemplo, el café lo tomo en taza; y el sandwich me gusta que venga acompañado de patatas finitas (de esas de paquete). Así se lo dije al dueño del local, añadiendo que si tenía que cobrarme un plus por las patatas, que adelante. Me dijo que no, que faltaría más… El caso es que un día, me siento a merendar con una amiga y las dos nos pedimos lo mismo; aunque ella pasó de las patatas. Al día siguiente, me viene el dueño del bar y me dice, con mucho poquísimo tacto, que eso de añadir patatas al sandwich es un detalle que sólo me otorga a mí, que la cosa no está para extras en los platos. Le pregunto que por qué me dice eso y contesta que por si alguna vez se le ocurre a mi amiga pedir el sandwchi como el mío, con patatas. Le digo que no se preocupe, pero que, de todas formas, ya le comenté que si tenía que cobrar más, que lo hiciera. “No, no, qué disparate, es sólo un comentario", dice él, mientras añade un puñado de aceitunas para acompañar una cañita de cerveza que le había pedido un cliente. Manda güevos ¿no? Que tengas que pedir una caña de cerveza para que te pongan un extra de olivas y, sin embargo, te restrieguen por la cara un miserable puñado de patatas fritas con un sandwich mixto...

Pero vamos, que ya no desayuno más ahí. Y no sólo por la falta de tacto, sino también por exceso de tacto: he visto que prepara los desayunos y las meriendas con los mismos dedos que utiliza para cobrar. Ya sé que no tiene otros, pero se podía lavar las manos entre moneda y moneda, digo yo.

Y luego dicen que los negocios se van al traste…

4 comentarios:

  1. Ay, Merce, estas cosas son muy oriundas de España. En otros países en crisis, sólo por pedirte un sandwich y un café te hacen la ola, ¡que no están los tiempos para perder clientes, jopééé!!

    El detalle de las olivas es muy maquinal..., el tipo tendrá en su cabeza: caña=aperitivo, ¿por qué?, pues porque ha sido así siempre y ya está... El que se sale de lo habitual, ufff, ¡puede provocarle una urticaria al señor!

    Ay, si fluyéramos más como los peces y dejáramos las rigideces en la cuneta...

    Un besito, guapa. Seguro que encuentras otro lugar para merendar muuuucho mejor; ya sabes, todo ocurre por alguna razón...

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  2. Pues, eso creo yo. Porque, vamos, un sandwich y un café deja más pelas que una caña. Y, total, un puñadito de patatas fritas no le arruina el negocio; que yo soy clienta fija.
    En fin, lo que tú dices, la razón será que las papas engordan y el señor, encima, me estaba haciendo un favor. Lo que yo te diga..., je, je.
    Besillos, Mar, guapa.

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  3. Esos pequeños detalles marcan la diferencia...para bien o para mal!
    Un abrazo.

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  4. Lo del sandwiche me dio hambre.. y pues bueno con el post la mayor parte de gente de negocios esta pensando en dinero! y no tiene cerebro para otras cosas.. :S

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