Pintura de Ona Peña (hija de Nátali)
Nadie le dijo que era imposible y lo consiguió...



2 comentarios:

  1. Disfrutando de mis caracoles en mi casita norteña, veo este post como algo mágico, Merce...

    Mira lo que hago con la palabra:

    I-M-P-O-S-I-B-L-E

    Extraigo con mucho cuidado las dos primeras letras: I M... Las reservo...

    Con cuidado, vulevo a reunir a las otras siete y mágicas letras:

    P O S I B L E

    Ahora, cogo esa I y esa M que había apartado y (con su permiso) las cambio de sitio en la fila:

    M I

    y les pido que sigan a las otras siete letras, muy despacito, respetando la distancia de seguridad, como en la carretera...

    Por último, voy a mi cofre de tesoros, ese que custodia mis palabras mágicas favoritas, y extraigo una muy preciada:

    D E S E O

    La soplo un poco el polvo, la saco brillo y la coloco entre las otras dos... ¡et voilà!:

    MI DESEO POSIBLE

    ¿Ves?

    Nada, nada es imposible si lo proyectamos en el universo con soplos de gigante, la fuerza del viento, el calor del fuego y la claridad del agua...

    ;D

    GRACIAS POR ESTE PRECIOSO MOMENTO...

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  2. Ay, Mar, eres una malabarista con las palabras. Precioso lo que me has dejado en este comentario. Muchas gracias, muchas.
    Y muchos besos también por tus preciosos momentos en los que te dedicas a descomponer y jugar con las palabras de esta forma tan especial.

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